¿y porque no?
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Experiencia en la Isla del Masaje
5 agosto, 2014

El Masaje Nuru con Lorena

Voy a contaros mi experiencia con Lorena. Hoy he bajado a Barcelona y aprovechando que estaba allí he decidido buscar un sitio para darme un masaje erótico. He encontrado en el móvil la web de la Isla del Masaje y después de llamar me he acercado al local.

Como era mi primera vez allí he decidido dejarme aconsejar por Eva, la chica que me ha atendido en la recepción (muy atenta, cariñosa y guapísima por cierto).

Me ha llevado a una sala con un espejo en la que me ha contado como era cada chica y que tenia de especial cada una de ellas. Siguiendo su consejo he decidido probar con Lorena de la que me ha dicho, hacía un increíble masaje Nuru,

La verdad, le he dicho que si sin saber que era un masaje nuru, pero os aseguro que no lo voy a olvidar en toda mi vida.

Al cabo de unos minutos me han acompañado a una sala, donde ella me ha recibido muy cariñosamente. Mientras me duchaba podía ver como se iba desnudando lentamente mientras me sonreía pícaramente. Al salir me ha secado con suavidad y me ha tumbado en la camilla boca abajo. A partir de aquí todo ha sido increíble.

Lorena ha empezado con el masaje sensitivo, moviéndose por la sala sensualmente, mientras recorría cada centímetro de mi  piel con sus manos dulces y expertas. Cuando ha conseguido que me relajara se ha subido a la camilla y ha sido entonces cuando he empezado a descubrir lo que es un masaje Nuru. Mirara donde mirara, la veía a ella en todos los espejos de la sala, mientras se daba aceite por todo el cuerpo acariciándose con suaves y sensuales movimientos.

Cuando ha acabado el baile ha empezado a masajearme mis piernas  con sus piernas, para ir subiendo lentamente hacia mi espalda. Sentir su cuerpo contra el mío mientras me mordisqueaba sensualmente el cuello o me besaba dulcemente ha conseguido que me estremeciera de placer de la cabeza a los pies. Cuando se ha estirado encima de mí abrazándome y entrelazando nuestros dedos, acompasando nuestras respiraciones por un momento, ha hecho que sintiera que nuestros dos cuerpos eran uno solo fusionados por ese abrazo.

Después me ha pedido que me diera la vuelta y entonces  ha continuado el masaje nuru pero viendo a Lorena en todo su esplendor moviéndose sobre mi. Con la misma dulzura y cariño con la que ha empezado el masaje, lo ha terminado;  deslizándose sobre mi mientras la acariciaba, ha recorrido todo mi cuerpo para acabar con el francés menos ”sexual” pero más placentero de toda mi vida.

Ahora al escribirlo, revivó las sensaciones vividas y mi cuerpo vuelve a sentir el escalofrío que me recorría mientras ella se deslizaba sobre mi.

Si vais a la Isla del Masaje en Barcelona, no olvidéis el nombre de Lorena, no os arrepentiréis